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jueves, septiembre 30, 2004

México en el mundo

A los mexicanos nos gusta creer que en el extranjero nos perciben como las personas más hospitalarias del mundo y que nuestro país es visto con admiración por sus bellezas naturales, su cultura milenaria y su arte culinario. Pero se me ocurre que la mayoría de la gente fuera de México, tiene apenas una vaga idea de cómo es el país. Van algunos ejemplos:

- "Existen las televisiones en México?" Una estudiante china-canadiense. Yo le contesté que en la cueva en la que vivía con mi familia no teníamos, pero los de la cueva de enfrente si.

- "Eres de la ciudad de México? Entonces no eres mexicano, eres estadounidense". Una noruega que se resistía a creer que el DF estaba en México.

- "México es parte de Estados Unidos, verdad?" Un tipo de Sri Lanka al que le aclaré que en muchos sentidos si éramos una colonia, pero oficialmente no.

- "Es cierto que todos los villanos americanos cruzan la frontera a México, como en la películas?". Una letona con afición por Hollywood.

- "En la ciudad de México hay 35 millones de personas que no pueden respirar o ver a más de 3 metros por tanto esmog". Un sueco suscrito al Reader's Digest.

- "Y el 'mexicano' a qué idioma se parece?". Una maestra de primaria noruega que no podía creer que de la Patagonia a Tijuana hablamos, con variaciones más o menos leves, lo mismo que en Castilla.

- "No. No se dice 'cenamos tacos', se dice 'cenamos taco'". Una noruega que me corrigió cuando utilicé taco en plural, cuando evidentemente debe siempre utilizarse en singular. Lo mismo ocurre, me aclaró, con "pizza".


miércoles, septiembre 29, 2004

Suavitel

Antes de venir a Noruega pensaba yo que el proceso de lavar ropa consistía en dos sencillos pasos:

1. Separar lo blanco de lo de color en dos bultos.
2. Meter cada bulto por separado en la lavadora y utlizar el programa para algodón, o el que dijera 40 grados.

Años viví en esta mentira, según me ha aclarado mi novia en repetidas ocasiones. El proceso para lavar ropa, incluye no dos, sino cinco complicados pasos que narro a continuación:

1. Hacer las siguientes selecciones de ropa:
- Ropa blanca
- Colores claros
- Colores obscuros
- Toallas
- Trapos
- Sábanas y manteles
2. Subdividir el bulto de la ropa blanca en dos:
- Ropa blanca que aguanta 50 grados y detergente normal
- Ropa blanca fina que se lava en agua fría y con algo similar al suavitel, pero hipodérmico y 10 veces más caro. Aquí cabe hacer la aclaración que ninguna de mis prendas pertenece a esta categoría.
3. Subdivir los bultos de ropa de color claro en las siguientes categorías:
- Suéters (Lavar en frío o a mano)
- Ropa para hacer ejercicio (esa aguanta 40 grados)
- El resto
4. Hacer lo mismo con la ropa de color oscuro.
5. Lavar cada bulto por separado y nunca, nunca, juntar dos bultos que no pertenecen a la misma categoría.


Este último punto es muy importante. Muchos matrimonios han terminado por desobedecer el paso #5. Maridos que lavan suéteres a 50C o ponen calcetines rojos en una lavadora con ropa blanca, acaban viviendo en la oficina o en un hotel. Errores aparentemenete menores, nunca lo son. Por ejemplo, uno no puede lavar toallas junto con los trapos de la cocina. A la fecha no se exactamente por qué, pero me han sugerido que tiene que ver con gérmenes. Me imagino que los gérmenes de los trapos de la cocina que sobreviven los 90 grados a los que son sometidos, se mudan a las toallas y después pasan a nuestra piel y luego huele uno a mancha de spaguetti boloñesa.

Sol




Hoy salió el sol! No se cuando fue la última vez que lo vi. Bergen conmemoró los atentados terroristas del 11 de septiembre, el aniversario del golpe de Estado en Chile y la barbaridad en Beslán con 17 bonitos días de lluvia que terminaron hoy. Antes ya nos había dado un adelanto de lo que vendría, con dos semanas de cielos nublados y lluvia intermitente hasta que el 11 de septiembre empezó a llover. Y llovió y llovió hasta anoche.

(La foto la tomé, sin permiso, de la página de internet de Bergens Tidende, el periódico local).

jueves, septiembre 23, 2004

Películas

He visto no menos de cinco listados de "las mejores películas de todos los tiempos". Algunos los hacen especialistas que sienten la obligación de educar al público o demostrar su refinamiento. Este tipo de listados, son a mi gusto, los peores. Pocas cosas son más tediosas que un análisis de alguna película aburrida de Tarkovski.

Hay otras listas basadas en encuestas entre directores y actores de cine. Estas tienden a poner al Ciudadano Kane en primer lugar y algo de Eisenstein o Bergman pelendo la medalla de plata. Muy merecidos esos lugares si uno es un poco snob, pero no todos somos críticos de cine y la mayoría de la gente no las pondría en esos lugares, o si?

Pues no. Un sitio de internet muy visitado (Internet Movie Database) compila una lista de lo que a gusto de sus visitantes, son las mejores 250 películas de la historia. Las primeras diez que aquí listo, han recibido entre 26 y 100 mil votos cada una.

IMDb Top 250
1. Godfather,The (1972)
2. Shawshank Redemption, The (1994)
3. Lord of the Rings: The Return of the King, The (2003)
4. Godfather: Part II, The (1974)
5. Shichinin no samurai (1954)
6. Schindler's List (1993)
7. Casablanca(1942)
8. Lord of the Rings: The Two Towers, The (2002)
9. Lord of the Rings: The Fellowship of the Ring, The (2001)
10. Star Wars (1977)



El Padrino, Casablanca y los Siete Samurais hubieran estado también en mi lista. Pero las películas del Señor de los Anillos y la Guerra de las Galaxias andarían por ahí del número 87 en mi lista personal. Pulp Fiction y Dr Strangelove, que en la lista de IMDB tienen los lugares 15 y 16 respectivamente, los pondría yo mucho más arriba. The Shawshank Redemption (que en español se ha de llamar "Loca Academia de la Prisión", o "Locos Veranos en la Cárcel"... aunque creo que se llama Cadena Perpetua) es una película buena, con un excelente final, pero ni de lejos es la segunda mejor película de todos los tiempos. El Gran Dictador de Chaplin muy bien podría ocupar su lugar (#96 en IMDB) o el Ciudadano Kane (#11). Monty Python and the Holy Grail (#56), Taxi Driver (#42), Godfellas (#29) y Reservoir Dogs (#70) también me hacen falta. Pues ya está, yo también hice mi lista de películas favoritas.

martes, septiembre 21, 2004


El clima de septiembre visto desde la sala

Godt Norsk


"Godt Norsk" es una campaña publicitaria al estilo de "lo hecho en México está bien hecho". La diferencia es que en México se usa para convencernos de que el aparato eléctrico (u otro producto industrial) que porta el sello no se va a descomponer a la primera.

En el caso de Noruega, me imagino que el objetivo es justificar que la frontera esté cerrada a importaciones de comida con la mentira de que lo que se produce aquí sabe bien. Así tenemos que jitomates que uno podría muy bien importar de Grecia, Turquía o mejor aún, de México de donde son originalmente, no se vendan en Noruega. En su lugar venden unos de invernadero que crecen en agua, y que nunca han visto el sol. En el mejor de los casos, estos jitomates saben a agua, pero muchas veces saben a cartón.

La bandera de Noruega en el pepino de la foto, nos garantizó no sólo que fue producido en este país, sino que no iba a saber a nada. Y no supo a nada.

viernes, septiembre 17, 2004

Independencia

De acuerdo a una encuesta reciente del diario Reforma más de la mitad de los mexicanos (54%) no saben de qué país se independizó México en 1821. La encuesta se hizo por teléfono, y quizás no sea muy representativa, porque hay menos de 2 líneas telefónicas por cada 10 habitantes. Así que muy probablemente sean más los que ignoran que México se independizó de España. Quizás alguien se está enterando con estas líneas, aunque esto si lo dudo muchísimo.

De cualquier manera, hay lugar para alarmarse. No porque haya gente que crea que el español lo aprendimos de algún inmigrante de Guinea Ecuatorial. El problema es seguramente las clases de historia que se dan en las primarias. Yo las recuerdo aburridísimas, llenas de nombres, fechas y personajes que en un afán de hacerlos accesibles, quedaron demasiado simplificados y muy poco interesantes.

Saliendo de la primaria, la imagen en mi cabeza de la historia de México era algo así: durante mucho tiempo vivieron en paz y prosperidad pueblos indígenas muy sofisticados tecnológicamente. Conocían secretos que sus contemporáneos europeos ignoraban, como el cero de los mayas, la precisión del calendario azteca, y la receta de las tortillas y el chocolate. Estos
pueblos vivían felices pero de cuando en cuando se hacían la guerra. Sus gobernantes eran poetas y sus guerreros se hacían llamar caballeros águilas, aún cuando no iban a caballo ni sabían que cosa era un caballo. La gente practicaba el juego de pelota y por alguna extraña razón, al final de los partidos sacrificaban a los ganadores, de ahí nuestros fracasos olímpicos y
futbolísticos modernos. Aquello era un paraíso donde se comían tacos y una versión antigua de frijoles charros, y la gente andaba en trajineras y canoas por la ciudad de México. Hasta que un día llegaron los españoles y se acabó la diversión.

Los españoles que llegaron traían barbas largas, malas costumbres como la corrupción o la de quemar villas completas, y enfermedades de todo tipo. Su líder, Cortés, era un villano que sedujo a una india traidora y le quemó los pies a un rey azteca. Poco tiempo después, empezó la época colonial. Llegaron más españoles, todos muy malos a excepción de un fraile en Yucatán
que quería a los indios, y explotaron a la gente y los recursos del país para beneficio de los reyes españoles. Hasta que un buen día (o más bien una buena noche), un sacerdote bonachón y calvo tocó la campana de su parroquia, y animó a los convocados a empezar la lucha de independencia.

Al rato ya éramos independientes. Luego tuvimos nuestro primer presidente, que a pesar de tener dos nombres de mujer, Guadalupe y Victoria, era hombre, según me aseguró mi maestra.
El período que sigue incluye un montón de conflictos pero con dos contrincantes fácilmente identificables. Por un lado los conservadores y por el otro los liberales. Cada lado se reunía en su logia, lo que a la fecha me produce la imagen de Pedro Picapiedra en sesión con los búfalos mojados. Luego venían invasiones americanas, francesas, guerras de los pasteles, y un emperador que vio su último día en el Cerro de las Campanas en 1867. Mi mamá me ayudó a memorizar esto como "los tres que se apellidan con "M" más campanas más 1867". También hubo un presidente loco, traidor y manco (también con nombre de mujer) que no conforme con vender medio país, cobraba impuestos hasta por tener ventanas. Hubo además un presidente indio muy liberal y por ende peleado con la iglesia y un dictador al que le asesoraban
intelectuales "afrancesados", lo que yo interpretaba como amanerados, con bigote largo y respingado e incapaces de pronunciar la "R". Luego venía la Revolución donde todos eran buenos aunque se asesinaran entre sí. El único malo de verdad era Victoriano Huerta. La clase siguiente debió ser sobre la expropiación petrolera pero no la recuerdo.

Si uno no vuelve a abrir un libro de historia, pues entonces la imagen de la historia de México que queda untada en la memoria es compacta, imprecisa, o de plano equivocada. Y cuando llama el encuestador del Reforma, no hay modo de contestarle.



lunes, septiembre 13, 2004

Traducciones

Recién leí un libro que el autor, me imagino, escribió pensando que su audiencia sería el habitante promedio de algún pueblo de Oklahoma. El autor debe ser del rumbo, pero ha tenido contacto con idiomas extranjeros y posiblemente hasta hable alguno. De cualquier modo, cada vez que en su historia alguien habla francés o español, él nos hace el favor de traducirlo al inglés o por lo menos nos da alguna pista para poder deducir su significado. Lo cual me parece muy bien, uno no puede esperar que todo el mundo hable francés. Pero el autor no solo nos traduce expresiones y palabras, también la escenografía. Así nos enteramos que Les Tulieries son el "Central Park de París", que la Policie Judiciare es el equivalente a la CIA (o al FBI?) y que 15 millones de euros equivalen más o menos a 15 millones de dólares. "Bueno saberlo", piensa uno y se siente tentado a poner el libro de vuelta en el librero.

Pero lo más irritante no son las traducciones, sino que los franceses y españoles en el libro hablan inglés perfectamente, pero no saben la palabra inglesa para "monsieur" o "gracias" aunque hayan estudiado en Oxford. Así tenemos a un detective que dice ago así como "Le capitaine is coming soon", o que después de una larga conversación en inglés con un intelocutor neoyorkino, termina con un ridículo "au revoir, monsieur".

Muy ridículo, pero omnipresente en películas, programas de televisión y novelas americanas. Los mexicanos nunca dicen "yes", dicen "si", tampoco dicen "mister" o "miss", siempre es "señor" y "señorita". Sin embargo, si hay algunas palabras que todo mexicano sabe en inglés, son éstas. Los casos extremos son películas como The Eagle has Landed, donde los nazis hablan inglés con acento alemán. Más que ofrecer un poco de autenticidad la quitan por completo.